La cosa se puso pesada en el Congreso: La Libertad Avanza pateó la firma del dictamen de mayoría del Presupuesto 2027 porque no cerró con sus aliados. Hubo reuniones, pero el poroteo no le dio para avanzar.
La bancada oficialista se sentó con la UCR, el PRO y Argentina Federal, pero quedaron varias diferencias sobre puntos sensibles. Entre ellos aparecen impuestos, obras públicas, universidades y partidas sociales.
Ahora la definición podría correrse al 11 o al 17 de noviembre. Si todo se estira hasta el 25 de noviembre, el Gobierno tendría que llamar a sesiones extraordinarias para no quedar a contramano con la ley de leyes.
Los aliados metieron pedidos concretos sobre la mesa. Quieren bajar el impuesto a los combustibles, recortar el IVA de los huevos y sus derivados del 21% al 10,5%, y asegurar plazos y tarifas para las obras en rutas nacionales.
También piden sostener la actualización de las asignaciones sociales. Y mientras tanto, las universidades siguen en la pulseada: el proyecto prevé $7,3 billones, pero los rectores reclaman $11 billones. ¿Habrá acuerdo o seguirá la novela presupuestaria?

