Después del traspié en Diputados, Javier Milei vuelve a juntar a los suyos el lunes en Casa Rosada. La cita será por la tarde y promete meterle orden a la tropa libertaria antes de una semana movida.
La agenda no termina ahí. Por la noche, el Presidente también participará de una cena en una sede partidaria de LLA en Capital Federal, como para seguir afinando el libreto fuera de micrófono.
El plato fuerte llegará el martes, cuando el Gobierno presente el Presupuesto 2027. El Ejecutivo enviará el proyecto al día siguiente, así que el debate arrancará rápido en comisiones y sin mucho tiempo para dormir la siesta.
En ese discurso, Milei volverá a defender el equilibrio fiscal y adelantará los lineamientos de sus proyecciones económicas. También buscará que los legisladores se lleven datos para salir a bancar el plan con argumentos, no con chamuyo.
Además, en paralelo, se mandará el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que apunta a endurecer sanciones para empresas vinculadas con operaciones hidrocarburíferas no autorizadas en las Islas Malvinas y otros espacios en disputa. La rosca viene cargada y, como siempre, nadie se quiere quedar mirando desde el costado, ¿no?

