El presidente Javier Milei aseguró que su Gobierno cerrará el mandato con un crecimiento acumulado de más de 16 puntos. Lo dijo en París, frente a empresarios e inversores, y de paso comparó ese número con la OCDE, que —según señaló— crecería por debajo del 6%.
La frase salió en plena Argentina Week, esa gira donde el Gobierno sale a vender la película del país y a buscar confianza afuera. Milei sostuvo que la economía va a mostrar resultados fuertes al final de su gestión y que el rumbo elegido apunta a atraer inversiones.
Pero no se quedó solo en el presente. También miró hacia 2027 y planteó que, si consigue un segundo mandato, la Argentina podría alcanzar el investment grade, o sea, el grado de inversión en los mercados internacionales.
En ese tramo, el Presidente afirmó que el año que viene van a ganar y dijo que la meta es convertir a la Argentina en “el país más pro mercado de Occidente”. Traducido al idioma del vecino: más señales para los que ponen plata y menos dudas para los que miran de afuera con la calculadora en la mano.
Además, cuestionó el manejo del déficit fiscal de hace una década y lo vinculó con el préstamo del FMI y el default. Según Milei, su administración hizo primero “el trabajo duro” antes de pedir confianza. ¿La apuesta? Que esta vez el libreto no termine en otro papelón económico.

