El presidente Javier Milei salió a marcar la cancha con Malvinas: dijo que no piensa en una guerra y que la pelea va por la vía diplomática.
“Nada de guerra”, remarcó en una entrevista con el periodista Darius Rochebin, de LCI. En criollo, la idea es sentarse a negociar y no prender fuego el tablero.
Milei sostuvo que “las Malvinas son argentinas” y apoyó el reclamo en razones “históricas, técnicas y geográficas”. También afirmó que el Gobierno trabaja en “una política de Estado sobre las Malvinas”.
Según explicó, ya reunió apoyos para empujar ese planteo afuera. Además, vinculó esa estrategia con la posición internacional de la Argentina y con la alianza que mantiene con Estados Unidos e Israel.
Cuando le preguntaron por una eventual guerra, volvió a bajarle el tono a cualquier fantasía bélica. Y dejó claro que el reclamo incluye las islas Malvinas, las Georgias del Sur, las islas Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, así que el mapa no viene en versión resumida.

