Javier Milei volvió a mover la brújula política en Washington y ratificó su sintonía con Donald Trump. Además, respaldó a Flavio Bolsonaro, que pelea la presidencia de Brasil frente a Lula da Silva.
Todo pasó durante una gala privada en el auditorio Andrew W. Mellon, organizada por la comunidad hispana. La cita fue para reconocer el “liderazgo global” del presidente argentino, que llegó con Karina Milei, Pablo Quirno y Alec Oxenford.
Ya en el escenario, el Presidente habló de una Argentina en “reconstrucción” y defendió su idea de “vida, libertad y propiedad”. Dijo que ese rumbo, según él, debería extenderse a toda América Latina y le tiró con todo al socialismo.
También aseguró que asumió en 2023 con el país al borde de otra hiperinflación y que su gobierno aplicó “un verdadero shock de libertad” para frenar el lío. En ese tramo, metió a Cuba y Venezuela como ejemplos de lo que pasa cuando, a su juicio, el poder se concentra demasiado.
Más tarde, se metió de lleno en la economía y defendió el RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones. Dijo que ya suma más de USD 76 mil millones en proyectos aprobados y otros USD 132 mil millones en trámite, y que eso puede cambiar la matriz productiva del país. ¿La apuesta? Que entren inversiones, se mueva el laburo y el mapa regional, según su mirada, se pinte de otro color.

