El Gobierno ya empezó a mover las sillas para el agasajo a León XIV, y no dejó ni el vestuario librado al azar. Javier Milei mandó la invitación a diputados y senadores de todos los bloques para el domingo a las 18.30, en el Palacio Libertad.
La cita lleva un nombre largo, de esos que parecen escritos con regla: “Encuentro del Santo Padre León XIV con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático”. O sea, una reunión grande, con foto y protocolo, justo el día en que el Papa llega al país.
Y acá aparece el detalle con perfume a ceremonia: la invitación trae dress code. Para varones, traje oscuro y corbata oscura; para mujeres, vestimenta oscura, con espalda y brazos cubiertos. Nada de improvisar a último momento, porque en estos eventos la etiqueta no perdona ni un botón fuera de lugar.
La lista de invitados también se agrandó sobre la hora. Además de legisladores, fueron convocados los 23 gobernadores, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, la vicepresidenta Victoria Villarruel y los jueces de la Corte Suprema.
También estarán embajadores acreditados en Argentina, el Nuncio Apostólico, jefes militares y de fuerzas de seguridad, rectores universitarios, empresarios y sindicalistas. Desde el Gobierno dicen que la idea es mostrar unidad, algo que en la política argentina siempre suena lindo… y después veremos si todos llegan con la corbata en su lugar.
La gira de León XIV arrancará en Uruguay y seguirá por Buenos Aires y Córdoba, antes de continuar hacia Perú. Será la primera visita de un Papa a la Argentina desde 1987, cuando vino Juan Pablo II; no es poca cosa, che.
Prevost, que asumió como León XIV en mayo de 2025 tras la muerte de Francisco, es el primer Papa nacido en Estados Unidos y también tiene nacionalidad peruana. Con ese currículum, el protocolo ya se puso las pilas: ahora falta ver quiénes cumplen y quiénes quedan pagando.

