La visita de Mariel Fernández a San Juan tuvo doble parada: política e institucional. La intendenta de Moreno, en la provincia de Buenos Aires, llegó invitada por la juventud universitaria y pasó por la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ.
En ese ida y vuelta, la jefa comunal metió el dedo en la llaga del peronismo: cómo ordenar las diferencias internas sin que se desarme la estrategia electoral. Habló del diálogo entre los sectores del PJ, de la relación entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof, y de las alianzas que se están mirando de reojo.
También se metió en la discusión por las PASO. Dijo que hay que sostenerlas ante la posibilidad de que el Gobierno nacional avance con su eliminación, porque para ella siguen siendo una herramienta clave para discutir candidaturas y acercar posiciones.
En esa charla aparecieron otros nombres que forman parte del tablero: Sergio Massa, Gerardo Zamora y Sergio Uñac. La idea que dejó flotando fue clara: sin un ámbito común, el peronismo sigue jugando partido por partido y así cuesta armar una hoja de ruta seria.
La agenda también tuvo capítulo municipal. Rawson y Moreno avanzaron en un convenio de cooperación para intercambiar experiencias de gestión y pensar políticas públicas en conjunto. Un guiño al perfil productivo de Moreno, con parques industriales y trayectoria en desarrollo económico, que a Rawson le viene bien mirar de cerca, ¿no?

