Se puso espeso el clima en las Islas Malvinas. Un grupo de isleños pidió restringir el ingreso de argentinos tras denunciar episodios con banderas y carteles ligados al reclamo de soberanía.
Según publicó el diario británico Daily Express, esos incidentes se habrían repetido en las últimas semanas. La movida terminó empujando a algunos residentes a pedir que directamente no entren argentinos al archipiélago.
Ante ese reclamo, Michael Goss, integrante de la Asamblea Legislativa isleña, admitió que están mirando qué pueden hacer. Eso sí: aclaró que por ahora la ley les pone un límite bastante claro y no pueden frenar el ingreso de un plumazo.
“Tenemos que ser realistas respecto de lo que permite la ley. En este momento no podemos simplemente impedir que la gente venga”, dijo Goss. También sostuvo que evalúan “formas y medios” para evitar esos episodios, aunque sin salir del marco legal vigente.
Hoy, los ciudadanos argentinos pueden entrar a las islas si cumplen con los requisitos migratorios. Les piden alojamiento, fondos suficientes, pasaje de salida y seguro médico con cobertura de evacuación; el permiso suele durar un mes. Y, de yapa, les recomiendan no mostrar banderas argentinas ni usar uniformes militares. ¿Se viene otro capítulo de este tironeo viejo como la historia misma?

