Al Gobierno le salió redondo el plan: el DNU 70/2023 sigue en pie porque la oposición no logró armar quórum. Y en esa cuenta, los aliados y los que miraron para otro lado pesaron más que un discurso bien plantado.
La jugada tuvo varias ausencias que hicieron ruido. El PRO no se presentó, la UCR tampoco, y bloques provinciales dejaron bancas vacías justo cuando más las necesitaban para el intento de voltear el decreto.
Entre los nombres que quedaron afuera del recinto aparecieron los sanjuaninos Carlos Quiroga y Nancy Picón. También faltaron legisladores de otros espacios, como Álvaro González, Karina Banfi y José Luis Garrido, aunque este último llegó cuando ya se había pasado el tiempo para juntar quórum.
Del lado de los gobernadores, hubo órdenes claras. El tucumano Osvaldo Jaldo y el jujeño Carlos Sadir movieron sus fichas para que sus diputados no bajaran, mientras que el neuquino Rolando Figueroa y el sanjuanino Marcelo Orrego hicieron lo propio con los legisladores que les responden.
En ese tablero, el oficialismo respiró hondo y la oposición quedó pagando. Porque cuando faltan tantas manos para apretar el botón, la sesión se cae sola, ¿o no?

