La sesión en la Cámara de Diputados terminó de madrugada y dejó una escena conocida: cuando el tema aprieta, algunos prefieren patearlo para adelante. Los proyectos sobre endeudamiento y morosidad volvieron a comisión, a pedido del oficialismo y con ayuda de sus aliados.
Desde la oposición, el jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, salió con los tapones de punta. Dijo que en extranjerización de tierras “recularon” y que la Ley de Tierras sigue vigente, mientras que en discapacidad “entregaron todo”.
Sobre endeudamiento, fue todavía más directo: “Huyeron” y dejaron sin alivio a 20 millones de argentinos, lanzó. También intentó, sin éxito, que el tema no volviera a comisión o que la sesión pasara a un cuarto intermedio. Nada de eso prosperó.
La reacción siguió en redes. Cecilia Moreau calificó de “patético” lo ocurrido y sostuvo que todos terminaron de acuerdo en cajonear el tratamiento del desendeudamiento de las familias argentinas. Prometió insistir para que el Congreso dé respuestas frente a ese problemón.
También hubo críticas de Maximiliano Ferraro, que habló de una maniobra para devolver el proyecto a comisión sin fecha cierta de regreso. Desde su mirada, en los hechos mandaron al cajón la discusión sobre familias y jóvenes sobreendeudados. Y en esta película, otra vez, el final quedó picando, ¿no?

