La Cámara de Diputados dio un paso importante con la llamada “Ley Joaquín”, una iniciativa que busca algo bien concreto: que en canchas, clubes, plazas y espacios recreativos haya medidas de seguridad de verdad, para evitar accidentes que pueden terminar en tragedia.
En la comisión de Familias, Niñez y Juventudes, el proyecto recibió dictamen por unanimidad y ahora quedó en condiciones de llegar al recinto. La propuesta fue impulsada por la diputada nacional de Unión por la Patria Luciana Potenza y ya venía con aval de la comisión de deportes desde fines de junio.
La norma obliga a instalar, anclar, mantener y controlar de manera estricta arcos de fútbol, hockey, handball y rugby, además de aros de básquet, postes de red de voley y juegos de plaza, tanto en espacios públicos como privados. La idea es simple: que lo que usamos para jugar no se transforme en un peligro por falta de mantenimiento o de controles.
El nombre de la ley recuerda a Joaquín Gatto, un nene de 12 años que murió en 2024 después de que se le cayera encima un arco de fútbol mal fijado en un predio de la localidad bonaerense de San Pedro. El hecho ocurrió durante un campamento escolar de verano en un predio de un sindicato, donde las estructuras no tenían los anclajes reglamentarios.
Después de esa pérdida, la familia y allegados de Joaquín Gatto empujaron el proyecto con el lema “Que el juego no cueste la vida”, buscando que en todo el país se tomen en serio estas medidas básicas de seguridad. Desde la comisión, su presidente Pablo Yedlin destacó que, pese a las trabas para abrir el debate en Diputados, lograron consenso para llevar al recinto un tema que consideran prioritario para prevenir accidentes.

