El llamado a licitación del Belgrano Cargas ya arrancó con una pregunta que no es menor: ¿la cláusula anti-China les va a cerrar la puerta a varios interesados?
En el pliego que anunció el gobierno nacional apareció una condición que impide participar a empresas controladas por Estados extranjeros. Y ahí se prendieron todas las luces amarillas entre los que siguen la movida.
La restricción podría dejar afuera a compañías chinas, entre ellas COFCO, que mostró interés en la concesión. En el sector recuerdan que China concentra buena parte de los grandes fabricantes de infraestructura y material rodante del mundo, así que el tema no es un detalle de oficina.
La licitación alcanza por 50 años a las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. Son más de 7.500 kilómetros que conectan 16 provincias con los puertos del Gran Rosario y pasos hacia Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
Por eso, entre los interesados advierten que una exclusión así puede achicar la competencia y encarecer el negocio. También podría complicar el acceso a tecnología, financiamiento y material rodante, justo cuando el Gobierno busca inversiones privadas por entre 800 y 1.000 millones de dólares.
En el mercado miran además otro dato: la adjudicación se definirá por la inversión ofrecida y el peaje máximo que cobre el concesionario. Si quedan menos jugadores en la cancha, el Estado también pierde poder para apretar un poco mejor las condiciones. ¿Le saldrá barato este filtro al Gobierno o terminará quedando pagando?

