Los gobernadores Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Ignacio Torres (Chubut) y Rolando Figueroa (Neuquén) pasaron este jueves por el Consejo de las Américas y le metieron voz al debate sobre inversiones. Todos marcaron que el RIGI ya está moviendo proyectos mineros, energéticos y petroleros.
La foto política fue clara: hay entusiasmo, pero también una advertencia. Para que la cosa no quede en promesa linda, pidieron más infraestructura, seguridad jurídica y competitividad.
Sadir puso el foco en Jujuy y dijo que la provincia es líder en minerales críticos. Además, señaló que en litio produce el 60% de lo que se exporta, y remarcó que “esto recién empieza”.
Sáenz recordó que Salta fue la primera en adherir al régimen y sostuvo que en tres proyectos de su provincia se esperan inversiones por US$ 12.000 millones en los próximos años. También pidió que las empresas prioricen a los proveedores locales, porque ahí se juega parte del laburo en la provincia.
Figueroa y Torres también metieron presión por las obras. El neuquino habló de 1.000 kilómetros de rutas, 650 de repavimentación y 10 nuevas escuelas técnicas; el chubutense, en tanto, remarcó que las divisas tienen que verse en el metro cuadrado de la ciudadanía. ¿La síntesis? Sin rutas, escuelas y reglas claras, el desarrollo queda lindo en el discurso, pero flojo en la calle.

