El Gobierno quiere meterle mano a las PASO, pero en el Senado todavía le están haciendo la cuenta. El PRO y un sector de la UCR aparecen como los principales obstáculos para juntar los votos que necesita la reforma electoral.
La movida la empuja Javier Milei, con gestiones del jefe de Gabinete, Diego Santilli, que negoció con 13 gobernadores en París. Ahí se hablaron dos temas pesados: la reforma electoral y el Presupuesto 2027.
El problema es simple: los acuerdos todavía no alcanzan para llegar a los 37 votos que hacen falta. La UCR tiene 10 bancas y el PRO, tres, así que cualquier ruido en esos bloques deja al oficialismo quedando pagando.
Entre los gobernadores también hay diferencias. Algunos quieren mantener las primarias, como Osvaldo Jaldo en Tucumán y Maximiliano Pullaro en Santa Fe. En cambio, otros como Marcelo Orrego, de San Juan, no tienen senadores propios o sus representantes no responden directo al mandatario.
El proyecto además trae varios cambios: habilita la Ficha Limpia, elimina las PASO para cargos nacionales y presidenciales, y cambia el esquema de financiamiento. También saca la publicidad gratuita y el debate presidencial obligatorio, así que la discusión viene con manso peso. ¿Pasa o no pasa?

