Después del revés que sintió el Gobierno en el Senado, donde se cayeron artículos clave de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el oficialismo salió a ordenar la relación con los gobernadores y a buscar aire para lo que viene en el Congreso.
La apuesta ahora es retomar el diálogo con las provincias y avanzar con proyectos que, según la Casa Rosada, ya cuentan con mejor predisposición de los mandatarios. En ese esquema, los gestos políticos y las reuniones de estas semanas empezaron a pesar más que la tensión de la última sesión.
Desde el entorno libertario sostienen que lo ocurrido en la Cámara alta fue un episodio puntual y que la relación con los gobernadores volvió a encaminarse. En ese marco, se miran con atención las señales que dejaron distintos dirigentes del interior después de reunirse con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Uno de los casos más visibles fue el del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, que este miércoles remarcó que “el diálogo es el camino”. Además, dijo que Santilli le confirmó que el régimen de zonas frías para la Patagonia seguirá igual, algo que impacta de lleno en el bolsillo de muchas familias que dependen de ese alivio para pasar el invierno.
Figueroa también anticipó que acompañará reformas que considera centrales para La Libertad Avanza, como la del Banco Central y la electoral para eliminar las PASO. Con eso, dejó en claro que el vínculo con Nación volvió a moverse y que hay margen para nuevos acuerdos.
En la negociación, el rol de Santilli fue clave para destrabar conversaciones, mientras que Caputo siguió de cerca cada número para no comprometer las cuentas públicas. Aun así, el Gobierno terminó cediendo en algunos puntos para conseguir respaldo provincial a cambio de fondos y alivios concretos.
Entre esos cambios aparece la discusión por las zonas frías y también el acuerdo por zonas cálidas, pensado para las provincias del Norte Grande, donde el calor extremo obliga a gastar más energía eléctrica. La idea es que esos distritos también tengan algún tipo de alivio fiscal.
Todo esto tendrá impacto en el Senado, donde se espera que vuelvan a debatirse proyectos sensibles para las provincias. En la Casa Rosada confían en que, con más diálogo y menos choque, puedan sumar votos para las reformas que quieren llevar adelante.
Santilli destacó que el entendimiento llegó rápido: dijo que en menos de una semana escucharon el reclamo de los gobernadores, se sentaron a trabajar y encontraron una solución. También sostuvo que, cuando hay voluntad política, Nación y provincias pueden dar respuestas concretas a la gente.

