El acuerdo que el Gobierno de San Juan cerró con Vicuña por USD 250 millones dejó otra vez al peronismo con la cara larga en la Legislatura. El oficialismo ya sabía que tenía los votos, pero la sesión terminó mostrando algo más picante: el PJ volvió a quedar partido.
De los 12 diputados del bloque justicialista, solo 9 votaron en contra. El resto acompañó la iniciativa impulsada por el gobernador Marcelo Orrego, y el dato no pasó desapercibido en un recinto donde cada voto pesa como bolsa de cemento.
La discusión volvió a poner sobre la mesa las diferencias internas del peronismo, sobre todo cuando aparecen proyectos ligados a la minería, la obra pública y las inversiones. Ahí es donde el bloque hace equilibrio y, a veces, termina quedando pagando.
La escena no viene de ahora. El 29 de agosto de 2024, en el debate por la rescisión del contrato para el dique El Tambolar, el PJ apenas había reunido 11 votos de los 36 miembros de la Cámara. Después, el 4 de junio pasado, también sumó solo 12 en la ley que habilitó financiamiento externo de hasta USD 600 millones para obra pública.
Esta vez, desde el Partido Justicialista habían marcado postura con un comunicado contra el acuerdo con la minera y también contra el convenio por las rutas nacionales. Pero en la votación aparecieron los matices de siempre: Jorge Castañeda, Omar “Mengueche” Ortiz y Leopoldo Soler venían acompañando al oficialismo en temas mineros, y también se esperaba el apoyo de Eduardo Cabello y Pedro Albagli por la futura Ruta 40 Norte.
Una de las sorpresas fue Cristina López de Abarca, de Albardón, que también votó a favor. La exsenadora y exintendenta dijo que sigue siendo peronista, pero que veía el acuerdo como algo importante por su impacto en la obra pública y en la construcción de la ruta. Del otro lado, Miguel Vega, de Jáchal, también acompañó y explicó su postura por el anuncio de la obra hasta ese departamento.
Después vino el cruce fino, de esos que dejan marca. Sonia Ferreyra pidió que la votación fuera nominal y le dijeron que no, entonces largó una frase que sonó a pase de factura: “Hay diputados que decidieron esconderse en la mayoría”. Cristina López de Abarca respondió: “No me escondo”. Y así quedó el registro, con varios pidiendo que su voto quedara asentado para que no haya dudas.
Las diferencias internas ya habían aparecido cuando Fabián Aballay, intendente de Pocito y vicepresidente del PJ, cuestionó a los legisladores que acompañaban proyectos del oficialismo. Ahora la película suma otro capítulo y vuelve a instalar la misma pregunta: ¿cuánto aguanta el peronismo antes de ordenar la casa pensando en 2027?

