La Cámara de Diputados le dio media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La movida apunta a que la entidad quede más lejos del Gobierno de turno y no le preste más la maquinita al Tesoro.
La votación cerró con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones. Para los libertarios, fue una victoria que manda una señal a los mercados y puede ayudar con el riesgo país.
Después del resultado, Javier Milei salió a festejar en redes y agradeció el apoyo legislativo. También metió presión para lo que viene en el Senado, donde ahora se juega la partida más brava.
La iniciativa prohíbe que el Banco Central financie de manera directa o indirecta al Tesoro Nacional con emisión. O sea: se terminan los adelantos transitorios y también la compra directa de títulos públicos en el mercado primario.
Además, el texto le saca otros objetivos que se habían incorporado en 2012 y deja uno solo como prioridad: preservar el valor de la moneda. Si pasa la prueba del Senado, el Central quedará con menos margen para hacer de cajero de emergencia, ¿se terminará el atajo de siempre?

