La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner habló con el Washington Post y dejó una frase que hizo ruido: no cerró la puerta a volver a competir. “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, lanzó desde su casa de San José 1111.
Fue su primera entrevista desde la condena en la Causa Vialidad. CFK ratificó su inocencia y apuntó contra el sistema judicial argentino, al que calificó de corrupto. También volvió a defender su postura sobre la causa que la dejó con prisión domiciliaria.
En la charla, además, opinó sobre Javier Milei y sobre las elecciones de medio término en Estados Unidos. Dijo que Donald Trump podría perder en su país, y tiró una observación que no pasó desapercibida: el hombre que ayudó a la derecha en América Latina terminaría perdiendo en casa.
También se metió en la política local y admitió errores del peronismo que, según dijo, ayudaron al triunfo de Milei. Habló de un “colapso en la cultura laboral” y describió el malestar de muchos argentinos porque la plata no alcanza hasta fin de mes. O sea, el termómetro social está caliente y no afloja.
Desde su encierro domiciliario, contó que recibe visitas por cuatro horas semanales, repartidas en dos días, y que Luiz Inácio Lula da Silva le dejó un consejo bien terrenal: “Hacé ejercicio y no te deprimas”. Entre visitas, clases de chino y la mira puesta en 2027, Cristina sigue jugando su partido. ¿Se viene otro capítulo o apenas está tanteando la cancha?

