Luis "Toto" Caputo anda con la mecha corta y quiere salir a anunciar medidas, aunque en la Casa Rosada le hayan bajado el pulgar. La pulseada quedó picando después de que Javier Milei les dijera a sus ministros que no hace falta tocar el rumbo.
La frase que le atribuyen al Presidente fue clarita: "No cambiamos un carajo". La soltó en una reunión de gabinete chica, donde faltaron tres ministros y hasta el asesor Santiago Caputo, justo cuando le sacaron la comunicación estratégica al gobierno para dársela a Santiago Oría.
Del otro lado, Toto no disimula la bronca. Ve que se le empezó a escapar el dólar y tuvo que meter mano en fondos fiduciarios para maquillar el superávit fiscal, así que insiste con una conferencia para este miércoles donde piensa largar medidas económicas.
Encima, llevó otra propuesta a la mesa política de este martes: que se publiquen todas las tasas de interés para que la gente sepa a qué se mete cuando pide deuda. Pero Milei prefiere esconder ese dato, así que el ministro quedó en modo "yo avisé".
La interna no afloja y Caputo también mira de reojo a los Milei, porque siente que le traban los acuerdos con gobernadores y con el PRO. Él pide señales de gobernabilidad para el mercado, pero entre los Menem y Karina la cosa se le pone espesa. ¿Anuncia igual o le vuelven a correr la silla?

