La Comisión de Agricultura y Ganadería de Diputados va a poner sobre la mesa un proyecto que apunta al vandalismo rural. La movida la impulsa el pampeano Martín Ardohain (Pro), que preside ese espacio.
La reunión será este martes, desde las 15, en la Sala 1 del Anexo de la Cámara baja. Y como para que no quede una sola papa en la mesa, el temario también suma una docena de proyectos de resolución y declaración.
La iniciativa ya pasó por la Comisión de Legislación Penal, que es la cabecera del asunto. Son tres artículos que meten mano en el Código Penal y buscan ponerle nombre y castigo a daños que, para el campo, no son ninguna pavada.
Uno de los cambios propone sumar el artículo 150 bis, con pena de prisión de un mes a un año para quien entre a un establecimiento rural, terreno o dependencia sin permiso. El texto aclara que la exclusión se presume si hay alambrados, muros, vallas o señales de prohibición.
Además, plantea penas de 2 a 8 años y multa por dañar silobolsas, ganado, cereales no cosechados, leña o infraestructura del establecimiento agropecuario. También alcanza a instalaciones para energía o extracción de agua. ¿La idea? Que el que haga macanas no quede tan suelto de cuerpo.

