Con la minería empujando fuerte, Franco Aranda tiró una idea que ya empezó a mover el avispero: acortar las carreras universitarias. El diputado provincial del Frente Renovador dijo que hace falta debatir planes de estudio más cortos para que más jóvenes lleguen al título y entren al laburo sin tanta vuelta.
Aranda puso el foco en San Juan y en la demanda que traerán los grandes proyectos mineros. Según planteó, la provincia necesita más ingenieros, geólogos, geofísicos y otros perfiles técnicos, porque si no se forman acá, después los puestos clave pueden quedar en manos de gente de afuera.
El legislador sostuvo que no busca pelearse con la universidad, sino mirar lo que pasa en otros países. Mencionó que en lugares como Estados Unidos, España e Italia las carreras de grado suelen durar menos años, y después se completan con posgrados o especializaciones.
Para Aranda, el problema es que muchos estudiantes empiezan a trabajar antes de terminar la tesis o las materias finales. Ahí aparece el famoso techo: sin título, el crecimiento profesional se frena y los cargos mejor pagos terminan yéndose para otro lado.
Por eso insistió en una reforma “inteligente” que acorte los tiempos de estudio y sume más especializaciones. La discusión ya quedó sobre la mesa, y en una provincia minera, la pregunta cae sola: ¿vamos a formar más rápido o a seguir viendo cómo se nos escapan los puestos?

