La denuncia de Gonzalo Parada abrió una puerta que, al parecer, venía con bastante movimiento atrás. Después de contar su caso en redes, dice que empezaron a escribirle personas con historias parecidas, y ahí el asunto tomó otro color.
Parada presentó este martes una denuncia ante la UFI de Delitos Informáticos y Estafas del Ministerio Público Fiscal de San Juan contra José Gabriel Romero Ortiz y un hombre identificado como Matías Arce. Según relató, lo habría conocido primero con otro nombre.
El joven sostiene que la maniobra estaría ligada a la venta de su Toyota Corolla XEI modelo 2008. Afirma que quedaron pendientes $8,5 millones y que la operación se hizo con documentación certificada ante escribano, pero el pago no apareció.
Según su versión, entregó el auto después de recibir una parte del dinero y de firmar un pagaré por el saldo. Después vinieron los incumplimientos, las explicaciones y, como suele pasar cuando algo se enreda feo, la carta documento y la exposición pública.
“Me han estado hablando muchas personas”, contó en una entrevista con Telesol Diario. Dijo que recibió mensajes de jóvenes y adultos que aseguran haber pasado por situaciones similares, con autos, préstamos de dinero e incluso negocios con inmuebles. ¿Casualidad o una modalidad que se repite hace rato?
Parada también señaló que varios de esos relatos mencionan pagarés como respaldo de las operaciones. Incluso aseguró que hay personas que llevan años peleándola en la Justicia por casos parecidos, aunque todo eso deberá ser verificado por cada denuncia.
Otro dato que metió ruido fue el del local donde, según él, funcionaban actividades vinculadas a la venta de vehículos. Contó que el propietario del inmueble, en inmediaciones de Pedro Echagüe, le dijo que los desalojó después de la publicación. Por lo menos, por ahora, el bardo quedó sin dirección fija.
La causa ya está en manos de la Fiscalía, que deberá revisar la documentación entregada: boleto de compraventa, pagaré certificado, chats, carta documento y papeles del vehículo. Mientras tanto, Parada insiste en que podrían ser más de una decena los afectados. Y si aparecen más, el expediente va a pedir silla cómoda, ¿no?

