Una llamada al 911 armó un buen susto en el Colegio María Auxiliadora, en Capital. Después del operativo, la Policía ubicó a tres adolescentes de 15 años y los demoró.
Todo arrancó con una advertencia por un supuesto explosivo en el establecimiento. Desde el Comando Central contaron que el aviso se cortó enseguida, pero ya había prendido la alarma del barrio.
La movida siguió en la Escuela Esteban Echeverría, donde la directora informó que los tres menores habían llamado al 911 “en tono de broma”, diciendo que en la otra escuela había una bomba. Ahí se terminó de armar el quilombo.
Entonces entraron en acción la Brigada de Explosivos de la Dirección D-9 y Bomberos. Evacuaron el colegio y revisaron el edificio de punta a punta, pero el resultado fue negativo: no encontraron artefactos explosivos.
Los autores fueron identificados y les secuestraron los celulares. El caso quedó en manos del Sistema Acusatorio, con intervención del Juzgado de Menores y traslado al CAD. ¿Broma pesada? Sí, pero de las que salen carísimas.

