Una escapada apurada terminó dejando más preguntas que respuestas en Rivadavia. Un hombre que iba en moto por el Barrio Nuevo Cuyo, en La Bebida, la tiró al piso y salió corriendo cuando la Policía quiso hablarle.
El rodado quedó secuestrado en la dependencia policial. Era una enduro roja con detalles negros y sin dominio, de esas que ya de entrada te hacen levantar la ceja.
La pista firme apareció el 20 de agosto, cuando personal policial revisó el depósito judicial de la Comisaría 34ta. Ahí saltó que la moto tenía pedido de secuestro vigente en la Comisaría 5ta.
Según las actuaciones, estaba vinculada a una investigación por un robo, con intervención de la UFI Delitos contra la Propiedad. O sea: salió rajando y dejó la moto servida, pero la historia todavía tenía un giro guardado.
Al final, lo que parecía una simple fuga terminó conectando el rodado con una causa judicial. Y en este barrio, cuando una moto aparece sin chapa y con apuro, algo raro suele haber, ¿no?

