La causa contra Facundo Moyano sigue moviéndose, pero por ahora no hubo cambios en las restricciones. La fiscal no aceptó flexibilizar las medidas pedidas por la defensa y la prohibición de acercamiento y contacto sigue firme.
El expediente se abrió tras un procedimiento policial en Belgrano, en la madrugada del 4 de agosto. La investigación quedó planteada por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, en un contexto de violencia de género.
Según el relato inicial, Arizaga salió del edificio donde vive Moyano y fue interceptada por agentes de la Policía de la Ciudad. Uno de los efectivos declaró que la joven dijo que su pareja la había golpeado y retenido contra su voluntad.
A partir de ese testimonio, Moyano fue detenido y trasladado a una dependencia policial. Horas después recuperó la libertad bajo medidas cautelares, mientras la causa siguió su curso y quedó abierta la discusión sobre qué pasó realmente.
Después, Arizaga negó haber sufrido agresiones físicas o psicológicas y rechazó haber estado privada de su libertad. También presentó escritos para retomar el vínculo y pidió revisar las restricciones, pero la Fiscalía no se movió un centímetro. ¿La historia sigue sumando páginas o todavía falta el capítulo más picante?

