Un control de rutina en Pocito terminó con un joven detenido después de una maniobra bastante floja para pasar desapercibido. Se tapó la cara al ver al patrullero, pero la jugada le salió al revés.
El episodio ocurrió en el interior del Barrio Teresa de Calcuta, donde patrullaban efectivos del Comando Radioeléctrico Sur. Al notar la presencia del móvil, el transeúnte se cubrió el rostro con la mano, como queriendo hacerse el invisible.
Los policías le cortaron el paso a pocos metros para identificarlo. Ahí la cosa se puso espesa: el joven se ofuscó y empezó a insultarlos a los gritos, según precisaron fuentes policiales.
Ante la negativa a colaborar, fue reducido y trasladado a la dependencia policial, donde se labró el expediente contravencional N° 1736/26. Pero el dato pesado apareció después, cuando cargaron sus datos en el sistema.
La consulta arrojó un doble pedido de captura vigente del Segundo Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, por causas vinculadas a delitos contra la propiedad. El joven fue identificado como José Luis Villegas, de 18 años, y quedó alojado en los calabozos. ¿Quiso jugar a las escondidas y terminó entregándose solito?

