Un hombre identificado como R.C. seguirá preso durante los próximos tres meses, después de una audiencia en la que la Justicia analizó la denuncia presentada por su pareja. La medida busca darle tiempo a la Fiscalía para juntar pruebas y avanzar con la investigación.
Todo empezó el 12 de mayo, cuando la mujer radicó la denuncia en CAVIG tras una discusión en la casa que compartían y donde también vivía el hijo que tienen en común. Desde ahí, el caso tomó impulso judicial por la gravedad de lo que se denunció.
Según la acusación, el conflicto escaló a un nivel muy violento: el hombre habría amenazado de muerte a la mujer con un cuchillo para obligarla a vender dos remeras y conseguir plata. De acuerdo con el relato incorporado a la causa, ese dinero sería para comprar estupefacientes.
Cuando ella se negó, el acusado habría reaccionado golpeándola en el rostro mientras amamantaba al bebé y, después, mordiendo la espalda. Un cuadro que, por lo que consta en el expediente, dejó expuesta a la víctima en una situación de enorme vulnerabilidad.
La mujer logró salir del domicilio con el nene en brazos y llegar hasta la puerta de ingreso para pedir ayuda. Vecinos que se dieron cuenta de lo que pasaba avisaron enseguida y familiares del acusado, que viven cerca, se acercaron para asistirla.
Al momento de resolver, el juez de Garantías Javier Figuerola tuvo en cuenta la gravedad del episodio, además de antecedentes del acusado en causas por hechos de violencia y condenas en suspenso. Con esos elementos, dispuso que R.C. permanezca detenido mientras sigue la causa.
En los próximos tres meses, la Fiscalía deberá seguir reuniendo pruebas y ordenar las medidas que hagan falta para determinar qué pasó y qué responsabilidades le caben al acusado en este caso que volvió a poner en foco la violencia de género y el impacto directo que tiene en la vida cotidiana de las familias.

