A 24 horas del hallazgo del cuerpo de Nancy Godoy, la Justicia de Corrientes difundió este jueves los resultados de la autopsia. La docente rural de 52 años apareció en un viejo potrero del paraje El Malezal, y el informe fue durísimo.
El estudio, hecho en el Instituto Médico Forense, concluyó que sufrió una muerte extremadamente violenta. Tenía múltiples heridas punzocortantes y cortantes en la cara, el cuello, el abdomen, los brazos y las piernas, y algunas se habrían producido cuando todavía estaba con vida.
Además, presentaba lesiones defensivas y mutilaciones, entre ellas la amputación de la mano izquierda. Los forenses también detectaron marcas en los antebrazos compatibles con maniobras de lucha o defensa, como para entender que la pelea fue seria, de esas que no dejan margen.
Por la cantidad y el tipo de lesiones, los investigadores creen que pudieron haberse usado varias armas, aunque todavía no saben cuántas ni cuáles. Tampoco pudieron confirmar si hubo agresión sexual, porque el cuerpo estaba muy descompuesto, así que ahora buscan marcadores biológicos y material genético.
La fecha exacta de la muerte tampoco quedó cerrada. Por eso, el Instituto Médico Forense pidió la ayuda de especialistas de Córdoba para estudios entomológicos, mientras el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la UNNE sigue con los análisis pendientes. La causa ya tiene cinco detenidos y la hipótesis principal sigue siendo femicidio; ¿cuándo terminará de hablar la ciencia?

