La mañana en Tribunales arrancó con un bardo inesperado: Gabriel Alejandro Balmaceda Rufino no apareció a la hora fijada y la audiencia se frenó de entrada. Del otro lado estaban los diez damnificados, listos para intentar cerrar un acuerdo por las presuntas estafas con cheques sin fondos.
En la sala también estaban el fiscal Mariano Juárez, de la Unidad Fiscal de Delitos Informáticos y Estafas, y tres abogados querellantes. Faltaban Balmaceda y su defensor, César Jofré, que trató de ubicarlo sin éxito. Con ese panorama, la fiscalía pidió que lo declararan en rebeldía.
La jueza Flavia Allende ordenó su detención. Antes aclaró que suele contemplar demoras por algún problema, pero esta vez no había una explicación conocida y todos los damnificados habían llegado puntuales.
Recién unos 40 minutos después de la hora prevista, Balmaceda apareció por Tribunales. Habló con el fiscal y terminó trasladado a la Comisaría 4ª, mientras su defensa pidió que la audiencia de reparación integral se haga otra vez, algo que podría pasar este viernes.
El caso ya venía movido: en mayo había recuperado la libertad tras un recurso de la defensa. La investigación pasó de seis hechos y un perjuicio de 15 millones de pesos a diez damnificados y un daño que hoy ronda los 20 millones de pesos. ¿La próxima cita judicial será con más puntualidad o volverá a quedar picando?

