Una piedra tirada desde la calle armó un susto grande en Casuarinas. El golpe rompió una ventanilla del colectivo y los vidrios terminaron sobre un pasajero.
El episodio, que pudo haber sido bastante más serio, ocurrió cerca de las 22:33 del martes. Según relató un oyente de Radio del Sur, la unidad de la línea 363 venía haciendo el recorrido nocturno desde Media Agua hacia Caucete, por la zona del barrio Tehuel.
De acuerdo con ese testimonio, alguien arrojó la piedra desde la calle y pegó de lleno en una de las ventanillas. El vidrio estalló y los restos cayeron sobre un chico que viajaba adentro, justo cuando el colectivo seguía su marcha.
La escena dejó a los pasajeros con el julepe lógico, porque delante del joven viajaba una mujer con un bebé. El testigo fue claro: si los vidrios iban para otro lado, el panorama podía ponerse mucho peor.
No quedó claro si quien tiró la piedra era un chico o un adulto, pero el mensaje quedó picando: una pavada así, contra un vehículo en movimiento, puede terminar en un problema serio. ¿Hace falta esperar a que pase una desgracia para entenderlo?

