Un vecino de barrio Aramburu tuvo una tarde para el olvido: dejó su camioneta y, cuando volvió, le habían hecho un agujero en el bolsillo de la tranquilidad. Del vehículo se llevaron una mochila con plata y pertenencias.
El hecho pasó en un playón de la zona de monoblocks, a metros de la Comisaría 27ma. El damnificado, un hombre de apellido Uribe, fue después a hacer la denuncia.
Según la presentación, cerca de las 19.22 regresó a su Volkswagen Amarok y vio el vidrio de la puerta del acompañante destruido. Con ese acceso, los delincuentes se metieron al interior del rodado y revisaron todo con bastante soltura.
Cuando empezó a mirar qué faltaba, Uribe se dio cuenta de que le habían llevado una mochila. Adentro había un bolso de mano, distintos efectos personales y $3.000.000 en efectivo, nada menos.
Por ahora no hay sospechosos identificados ni detenciones. La investigación quedó en manos de las autoridades, que deberán ver quién fue el vivo que, a metros de la seccional, armó semejante bardo.

