La madrugada del martes arrancó con un susto bravo en Santa Lucía. Un hombre de 37 años llegó a su casa y, en segundos, quedó rodeado por cinco personas armadas.
Todo pasó a las 1:24, en el interior del Barrio Noreste 3. Según la información policial, uno de los atacantes sacó un revólver, le apuntó al cuerpo y quiso disparar, pero el arma falló.
Ese clic que no salió le salvó la vida al damnificado, que no se quedó quieto. En vez de bajar los brazos, salió detrás de los presuntos ladrones en su propio auto, mientras al 911 le entraba el aviso del bardo.
La persecución siguió por calles de la zona y después se sumó un patrullero de la Comisaría 2da. Finalmente, lograron frenar el Volkswagen Senda rojo en calle Berisso, aunque los cuatro acompañantes ya se habían bajado a la disparada.
Dentro del auto quedó solo el conductor, identificado por la Policía como Luis Miguel Cabanay, de 22 años, domiciliado en el Asentamiento 26 de Febrero. Por orden de la UFI Flagrancia, fue trasladado a la Subcomisaría Santa Lucía Este e imputado por tentativa de robo agravado. Y los otros cuatro, por ahora, siguen jugando a las escondidas, ¿no?

