La familia de Alma Abigail Uliarte Alfaro, la nena de 11 años que murió tras ser atendida en el Hospital Rawson, va a juntar brazos y bronca frente a Tribunales. La idea es hacer un abrazo simbólico para pedir justicia y que la causa avance.
La convocatoria es para el 18 de septiembre a las 9. No quieren armar bardo, sino acompañar el trámite judicial que se abrió después de una denuncia contra los profesionales que atendieron a la menor.

La investigación está en manos de la UFI Delitos Especiales, que revisa la historia clínica y toma testimonios para entender qué pasó. En la familia están representados por las abogadas Cristina Josefa Soriano y Estela Rodríguez, y el abogado Daniel Benjamín Balmaceda.
Los familiares sostienen que pudo haber demoras u omisiones en la atención. Además, un informe forense particular pedido por ellos mencionó como posible causa de muerte una pericarditis infecciosa restrictiva, un cuadro grave que ahora deberá cruzarse con el resto de las pruebas.
En Tribunales, entonces, no van a llevar bombos ni carteles de festejo: van a llevar una pregunta que sigue abierta. ¿Qué pasó con Alma?

