En el juicio por la muerte de Diego Maradona, declaró este martes el primer perito de la Junta Médica y dejó una definición fuerte sobre lo que pasó en sus últimos días. Carlos Cassinelli, el especialista que encabezó la evaluación, sostuvo que el exfutbolista murió por una insuficiencia cardíaca congestiva con edema agudo de pulmón y que atravesó un período de agonía.
“Nosotros no tenemos dudas de que Maradona murió de una insuficiencia cardíaca congestiva con un edema agudo de pulmón, que tuvo un período agónico y que tenía patologías previas”, afirmó durante su declaración ante los jueces.
El perito fue convocado a comienzos de 2021 por los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari para integrar el equipo que analizó la muerte del Diez. La Junta Médica estuvo compuesta por especialistas de distintas áreas y, según explicó, respondió unas 25 preguntas planteadas por la fiscalía a partir de la autopsia y de la documentación incorporada al expediente.
Entre los materiales revisados hubo historias clínicas desde 1998, estudios médicos, testimonios, mensajes y otros elementos vinculados con el estado de salud de Maradona. Para la acusación, el testimonio de Cassinelli es una pieza central dentro del juicio contra los siete imputados.
Uno de los puntos más delicados de su exposición fue el estado en que se encontraba Diego durante la internación domiciliaria. El especialista aseguró que empezó a descompensarse unos 10 días antes de su muerte y que esas señales no fueron atendidas como correspondía.
Según detalló, el exjugador tenía antecedentes de insuficiencia cardíaca, renal y hepática, además de cirrosis y alcoholismo. También mencionó síntomas como edema en los miembros inferiores y en los dedos, ronquidos, falta de aire y signos de hipertensión o taquicardia, que para él eran señales de alarma que debieron ser investigadas.
“Tenía edema de miembros inferiores, edema en los dedos, ronquidos, falta de aire, signos de hipertensión o taquicardia. Esos son todos signos de alarma que deberían haberse profundizado para ver qué origen podían tener”, explicó.
Cassinelli también fue crítico con el seguimiento médico durante la internación domiciliaria. Dijo que, por el cuadro que presentaba Maradona, debió haber tenido controles clínicos diarios, seguimiento de enfermería y participación de especialistas, y que la internación en una casa no era la primera opción indicada.
“Nosotros en la Junta determinamos que lo mejor para Maradona era un centro de rehabilitación. La internación domiciliaria, en este caso en particular, no tenía que ser la primera opción por su cuadro”, aseguró. Además, remarcó que la hinchazón que presentaba Diego era una señal de riesgo de vida que nadie fue a revisar.
En otro tramo de su declaración, el perito apuntó que durante la atención se habría puesto más foco en la cuestión psiquiátrica que en el conjunto de las patologías del paciente. “No hubo un médico que se hiciera cargo de toda la evolución del paciente. Luque y Cosachov eran los médicos de él. También había una doctora que coordinaba, que era Forlini”, explicó.
También repasó las visitas que, según la documentación analizada, habrían realizado algunos profesionales. Sobre Leopoldo Luque, señaló que habría concurrido dos veces durante ese período. En cuanto a Agustina Cosachov, indicó que habría ido en cuatro oportunidades, aunque no siempre ingresó a verlo.
Al cerrar su declaración, Cassinelli volvió sobre la conclusión de la Junta Médica: que Maradona murió por una insuficiencia cardíaca congestiva con edema agudo de pulmón, con un período agónico, patologías previas y sin relación con la operación de cabeza.
“Creemos que el rol de la enfermería fue insuficiente, que los acompañantes terapéuticos eran necesarios y que la coordinación de la enfermería no fue correcta”, agregó. Con esta declaración, arrancó la etapa de testimonios de los especialistas que participaron de la Junta Médica, una de las pruebas centrales que analiza la Justicia en el juicio por la muerte de Diego Maradona.

