Un hallazgo que dolió a muchos vecinos sacudió esta zona céntrica de San Juan. Una tortuga fue encontrada gravemente herida en inmediaciones de la Feria de las Pulgas, junto al Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson, y aunque hubo una respuesta rápida de la Fundación Patitas sin Hogar, no alcanzó para salvarla.
El aviso llegó a Eduardo Grasso, uno de los referentes de la organización, que se fue enseguida al lugar para asistir al animal. Pero cuando llegó, ya no había nada que hacer: la tortuga estaba muerta.
Igual, la llevaron a un veterinario para confirmar el fallecimiento y tratar de saber qué le había pasado. La revisión marcó que tenía daños importantes en el caparazón y otras lesiones, compatibles con un atropello.
El caso generó bronca y tristeza entre quienes participaron del intento de rescate, y volvió a poner sobre la mesa un problema que no es menor: la captura y tenencia de tortugas como mascotas, algo que sigue pasando más de lo que debería.
Después de lo ocurrido, Grasso hizo un llamado a la comunidad y recordó lo que establece la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna, que protege a los animales silvestres y pone límites a su captura, tenencia, traslado y venta.

