La cosa se puso tensa en el barrio Nuevo Cuyo, en Rivadavia. Fredi Jesús Arrieta y Yohana Parra fueron imputados por su presunta participación en un enfrentamiento con la Policía durante un operativo.
Según la Fiscalía, todo arrancó por una investigación ligada a un presunto robo en el que estarían involucrados sus hijos. En ese contexto, Arrieta habría disparado contra los uniformados después de que Parra le alcanzara un arma. Nada tranqui la escena, claro.
La acusación sostuvo que los policías llegaron al domicilio y fueron recibidos con agresiones y objetos arrojados desde adentro. El juez Juan Meglioli fijó dos meses de Investigación Penal Preparatoria para hacer peritajes balísticos y tratar de ordenar este bardo.
Arrieta quedó imputado por lesiones en riña, portación de arma de fuego y daño agravado. Parra, en tanto, fue acusada por lesiones en riña y daño agravado como coautora, siempre según la versión fiscal.
La defensa negó esa reconstrucción. La pareja aseguró que estaba dentro de la casa cuando la Policía ingresó y empezó a disparar, y también cuestionó las municiones secuestradas: dijeron que habrían sido halladas por chicos en un descampado cercano. Ahora la pelota queda en los peritajes, ¿quién termina quedando pagando?

