Dolor y movimiento raro en Alto Verde, Calingasta. José Luis Tapia, de 63 años, fue encontrado muerto por su sobrina cuando fue a despertarlo para darle el desayuno.
La mujer entró a la habitación y vio que no respondía. Entonces avisó de inmediato a la Policía y al personal de salud, que llegó hasta la casa 8 de la manzana D.
En el lugar trabajaron efectivos de la Comisaría 16 y un equipo médico del Hospital Aldo Cantoni. Los profesionales revisaron al hombre y confirmaron que ya no tenía signos vitales.
Después, peritos judiciales inspeccionaron la vivienda y no encontraron rastros de violencia ni de intoxicación. Fuentes judiciales también señalaron que la víctima no tenía antecedentes de enfermedades previas.
Como no había un diagnóstico previo, no se firmó el certificado de defunción y se activó el protocolo para esclarecer lo sucedido. La ayudante fiscal Agostina Pérez, de la UFI Delitos Especiales, ordenó llevar el cuerpo a la morgue del Laboratorio Forense en Rivadavia. Ahora queda esperar la autopsia, porque acá todavía falta la última palabra.

