La tarde del martes se puso espesa en la Escuela Laprida, en pleno centro de Capital. Un hombre entró, robó y después quiso salir con una frase de película barata: terminó retenido por el propio personal del colegio.
Todo pasó cerca de las 17:45, en el edificio de calle San Luis, entre Caseros y Güemes, según fuentes policiales. En la Dirección, el sospechoso le manoteó a una mujer de 47 años un celular Samsung A55 blanco, una tarjeta SUBE y $2000 en efectivo.
Pero la cosa no le salió como esperaba. El director, de 57 años, junto con docentes y personal de maestranza, le cerraron el paso, lo retuvieron y lo metieron en una oficina mientras avisaban al 911. Nada de escapada elegante: quedó pagando adentro del mismo colegio.
Ahí vino el show. El hombre empezó a patear, a insultar y a tirar amenazas contra las autoridades. Según la Policía, gritó: “Soy inimputable y en tres días voy a volver para romper todo el colegio”.
Minutos después llegó la Policía Ciclística, que lo detuvo y le hizo un palpado. Entre los pliegues del pantalón encontraron las pertenencias robadas, que fueron reconocidas en el acto. El hombre fue identificado como Jacob Apolo Díaz, de 37 años, domiciliado en el Lote Hogar 15, en Chimbas, y quedó a disposición de la UFI Flagrancia. ¿Un robo con final torcido o un papelón completo?

