Todo arrancó con un palo de madera de unos cuatro metros y terminó en una causa que no prosperó. En Rawson, dos hombres fueron sorprendidos dentro de una finca y la Justicia los sobreseyó.
El episodio ocurrió el sábado 26 de septiembre, cerca de las 20.17, cuando los dos mayores de edad ingresaron a un predio con cierre perimetral parcial. Una vez adentro, tomaron un rollizo y empezaron a moverlo para sacarlo del lugar.
La maniobra no duró mucho. Una vecina, que además cumple funciones de casera, escuchó a sus perros ladrar con insistencia y se acercó a mirar qué pasaba.
Ahí los vio en plena movida y avisó a sus hijos, que salieron y lograron retenerlos hasta que llegó la Policía. Después intervino la Comisaría 25ª y también se presentó el dueño de la finca, que denunció el hecho.
La causa quedó en manos de la fiscal Yanina Galante, en un legajo contra Thiago Agustín Barrera y Nicolás Alejandro Correa Pérez. Pero la resolución fue otra: se dictó el sobreseimiento por considerar que se trató de un hecho de mínima lesividad e insignificancia. Un palo de cuatro metros, mucho movimiento y al final, nada de condena. ¿Y ahora quién explica el quilombo?

