La salida para ayudar terminó en un manso julepe en Chimbas. Dos policías fueron atacados con piedras y un arma de fabricación casera cuando iban a asistir a un remisero que había denunciado un asalto.
El episodio dejó a ambos efectivos con lesiones de consideración. Uno sufrió un corte importante en la cara y el otro terminó con varias fracturas en una mano.
Los uniformados habían llegado al lugar para intervenir tras el robo denunciado por el trabajador. Pero la cosa se desmadró rápido y el personal quedó en medio de una agresión violenta.
Después del ataque, los dos policías tuvieron que recibir asistencia médica. Un procedimiento que arrancó como ayuda terminó convertido en otro capítulo pesado para la calle, ¿y ahora quién se hace cargo del descontrol?

