El mismo policía que meses atrás quedó en el centro de la escena por frenar a un detenido, ahora está sentado en el banquillo. Lucas Gonzalo Camacho empezó esta semana a ser juzgado por una denuncia de abuso sexual.
El debate arrancó ante el juez Mariano Carrera y apunta a hechos que, según la acusación, habrían pasado durante 2024. La causa lo investiga por abuso sexual simple agravado y exhibiciones obscenas, un combo que no le deja mucho aire al acusado.
La investigación sostiene que Camacho habría abusado sexualmente de una adolescente y que, además, habría hecho exhibiciones de sus partes íntimas en al menos tres oportunidades. La presunta víctima ratificó su denuncia en una entrevista por Cámara Gesell.
En la apertura del juicio, la fiscal de ANIVI, Valentina Bucciarelli, pidió una pena de 8 años de prisión. Camacho llegó libre al debate y seguirá así mientras avance el proceso, con la defensa de Mario Morán y José Manuel Beltrán.
Si termina condenado a una pena efectiva, podría ser trasladado al Penal de Chimbas. Por ahora, la historia cambió fuerte de vereda: del gesto heroico al expediente caliente, ¿quién lo diría?

