El expediente de Leonardo Santiago Furlotti Barassi vuelve a moverse en Tribunales y ahora le toca mirar el partido a la jueza de Impugnación. Las tres partes apelaron la sentencia que lo condenó por el cobro de $250.000 a un paciente en el Hospital César Aguilar de Caucete.
La condena había sido dictada por el juez Alberto Caballero, con un mes de prisión condicional, dos meses de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos y reglas de conducta por dos años. Todo por incumplimiento de los deberes de funcionario público, una figura que ahora quedó bajo la lupa.
La pelota quedó del lado de Ana Lía Larrea, que deberá revisar los planteos de Fiscalía, querella y defensa. Puede confirmar la condena, cambiar la calificación legal o dejarla sin efecto. O sea: la historia todavía no cerró y sigue quedando picando.
El punto más caliente del caso es el dinero que, según la investigación, se le pidió a un paciente que necesitaba una cirugía. La versión judicial sostiene que ese monto iba para comprar una sutura de alta resistencia usada en la operación, pero el debate es si eso fue una maniobra indebida o una irregularidad dentro del sistema público.
El fiscal Nicolás Schiattino y la querellante Josela Echegaray apelaron porque entienden que hubo más para mirar: posible ardid, abuso de confianza, perjuicio económico y hasta un beneficio indebido. Del otro lado, la defensa de Mario Morán insiste en que no hubo engaño y que tampoco se probó con claridad qué norma habría incumplido el médico. ¿Ahora quién la acomoda, la Justicia o el expediente?

