El caso de Matías Carrizo dejó a más de uno con cara de “¿cómo llegó hasta acá?”. El oficial inspector, que se había capacitado en Estados Unidos como instructor de Taser, terminó apartado del GERAS y enviado a Zonda.
Después de cumplir 30 días de suspensión preventiva y sin goce de sueldo, la Jefatura resolvió moverlo a la Comisaría 14ta. Desde el pasado viernes presta servicio allí, lejos de la unidad de élite donde venía trabajando.
Todo empezó en la sucursal de ChangoMás ubicada al este de Avenida Benavídez y Colón, en Capital. Según el relato difundido, Carrizo fue visto cuando intentó pasar por caja con mercadería por más de $76.000 sin registrarla completa.
Los operadores de cámaras lo venían siguiendo de cerca y, cuando quiso salir, los vigiladores le frenaron el paso. Ahí el panorama se le puso áspero: pidió que no le hicieran “quilombo” ni acciones legales, pero el súper llamó al 911 y llegó personal policial y un ayudante fiscal.
Después, sacó la billetera y ofreció pagar todo lo que había intentado llevarse. La empresa aceptó el cobro y la UFI aplicó el criterio de oportunidad para dejar sin efecto la causa penal por hurto, aunque adentro de la fuerza el ruido sigue fuerte. Ahora queda por ver si este capítulo termina en una sanción mayor o si el traslado a Zonda fue apenas la primera parada del viaje, ¿no?

