El fiscal Adolfo Díaz confirmó que el femicidio de Camila, ocurrido en Barreal, departamento Calingasta, fue premeditado. La definición llegó después de la autopsia y dejó el caso todavía más pesado.
El informe forense estableció que la joven recibió diez puñaladas. Dos golpes le afectaron la tráquea y resultaron mortales, mientras que también se constataron heridas defensivas en un pulgar.
Díaz explicó que se trató de un ataque frontal, por las características de las lesiones. Camila, oriunda de Rosario, y el hombre detenido, procedente de Tartagal, Salta, se habían conocido en febrero cuando intentaban ingresar a Gendarmería Nacional.
La pareja se había casado el 6 de julio y convivía en un complejo de cabañas de Barreal. El fiscal también aclaró que no había denuncias previas en el CAVIG ni en el Juzgado de Paz, y descartó que el detenido haya intentado quitarse la vida después del ataque.
Sobre una carta hallada en el lugar, sostuvo que fue escrita después del crimen. Los celulares secuestrados serán peritados por presuntos pedidos de dinero, y la audiencia de formalización contra el acusado será el próximo miércoles. Un caso tremendo, de esos que no dejan ni respirar, ¿no?

