Un allanamiento por otro asunto terminó abriendo una puerta bastante incómoda para la Policía de San Juan. En una casa del barrio Natania XX, en Rivadavia, encontraron 28 cubiertas nuevas que, según la investigación, habrían salido del taller de la fuerza.
El principal apuntado es el cabo Franco Narváez, que trabaja en el taller de la División Automotores, en calle Salvador María del Carril, cerca de Falucho, en Concepción. Por ahora se investiga un posible robo hormiga, esa maniobra de llevarse de a poco y sin hacer mucho ruido, pero con el tiempo te deja un flor de bardo.
La casa allanada pertenece a una mujer enferma, a cargo de una persona mayor y de una hija con discapacidad. Ella dijo ante la comisión judicial que las cubiertas no eran suyas, que no sabía de dónde venían y que solo las guardaba a pedido de su cuñado.
Los investigadores siguieron el rastro gracias a los precintos, los sellos numerados de control que traían los neumáticos. Esos números permitieron concluir que habrían salido del depósito del taller policial, según fuentes oficiales.
Después hubo otro allanamiento en la casa de Narváez, en Chimbas, pero ya no estaba ni él ni las cubiertas. Este viernes por la mañana se presentó por su cuenta en la UFI Delitos contra la Propiedad y quedó detenido, con la fiscal Salica al frente de la causa. ¿Y ahora cuántas fichas más faltan por contar?

