La causa por el procedimiento en la Comisaría 31° de Las Chacritas, en 9 de Julio, sumó la versión de los cinco policías involucrados. Admiten que hicieron la aprehensión, pero niegan haberle pegado al detenido.
El caso explotó después de que circularan imágenes del operativo y se armara revuelo, tanto en lo judicial como en lo administrativo. Ahora la investigación quedó en manos de la UFI Delitos Especiales, que mira cada detalle para reconstruir qué pasó ahí adentro.
La doctora Noriega, abogada de los efectivos, contó que los cinco pasaron por su estudio para revisar el expediente. La estrategia defensiva apunta a probar que las lesiones que presentaba el hombre ya estaban antes de entrar al calabozo.
Para eso, la defensa quiere sumar testimonios sobre el estado del detenido antes de ingresar a la dependencia. En su versión, los policías actuaron dentro de los protocolos y de los márgenes legales que rigen este tipo de procedimientos.
Del otro lado, la investigación tendrá que poner en la balanza imágenes, fotos, pericias y declaraciones. Con ese combo sobre la mesa, la fiscalía deberá decidir si sigue adelante con la acusación o si el expediente toma otro rumbo. ¿Quedará todo claro o todavía hay más tela para cortar?

