El juez de Flagrancia Carlos Alberto Lima quedó afuera de una causa penal después de que un tribunal de impugnación le bajara el pulgar a su resolución. El expediente vuelve al fuero de Flagrancia y ahora tendrá que agarrarlo otro magistrado.
Todo arrancó por un episodio del 19 de septiembre, cerca de las 23.40, en Caucete. Según la acusación, Adrián Ismael Espejo Vega, de 25 años, habría escapado de un control policial y desatado una persecución de casi 30 kilómetros.
La resolución lleva la firma del camarista Fabio Daniel Guillén Alonso, que hizo lugar al planteo de la Fiscalía. El tribunal declaró la nulidad absoluta del sobreseimiento que Lima había dictado por su cuenta, sin pedido de la acusación ni de la defensa.
La versión fiscal sostiene que el joven ignoró las indicaciones policiales, atravesó el balizamiento y siguió de largo por 9 de Julio y Rawson. En Ruta Provincial 155 y calle América, habría encarado de frente al agente Marcelo Saffe, que zafó con una maniobra evasiva.
La fuga terminó en Médano de Oro, donde lo detuvieron. Después, los efectivos constataron que circulaba sin licencia, sin cédula verde, sin seguro y sin RTO. Ahora, con el expediente de nuevo en marcha, otro juez deberá seguir el trámite; la causa, por ahora, no se toma vacaciones.

