Una alerta por un supuesto atentado en la escuela Manuel Pacífico Antequeda, en Caucete, hizo mover a la Policía este miércoles. El aviso entró por el 911 y, en cuestión de minutos, ya había un móvil y varias preguntas dando vueltas.
Todo arrancó cuando un operador del servicio de emergencias médicas 107 avisó que les había llegado un llamado con esa advertencia. Con ese dato, los efectivos empezaron a hilar fino para ubicar de dónde había salido la comunicación.
Después de revisar las comunicaciones previas del número, lograron una geolocalización vinculada a la escuela. O sea: el teléfono dejó la pista servida y la búsqueda tomó otro ritmo.
Así fue como dieron con el menor señalado como presunto autor del llamado, mientras otro personal trabajaba en el establecimiento para aclarar qué pasó. El procedimiento quedó en manos de la Comisaría 9ª de Caucete.
Por ahora no se informó qué decía exactamente la amenaza ni qué medida se tomará con el adolescente. Un llamado tiró la alarma y armó el movimiento completo, ¿y ahora quién paga la cuenta del susto?

