El PAMI salió a poner la lupa sobre un problema que viene creciendo: las estafas virtuales. Por llamados, mensajes y redes, algunos se hacen pasar por representantes del organismo para sacar datos personales o bancarios.
La movida no es menor, porque usan logos y nombres parecidos a los oficiales para que la víctima afloje la guardia. Y ahí es cuando puede quedar pagando si comparte información sin chequear nada.
Entre las recomendaciones, el organismo aclaró que nunca pide claves ni datos bancarios por fuera de sus canales oficiales. Tampoco hace contactos espontáneos para ofrecer beneficios, descuentos o trámites que nadie pidió.
La lista de cuidados es simple, pero salva dolores de cabeza: desconfiar de mensajes o llamados inesperados, no abrir enlaces de desconocidos y revisar siempre que las cuentas en redes sean oficiales. También conviene no mandar documentación ni datos por WhatsApp, porque después viene el bardo.
Si aparece una sospecha, la indicación es cortar la comunicación de inmediato y no dar ninguna información. Después, hay que comunicarse con PAMI para asesoramiento o denuncia, a través de la línea gratuita 138, disponible en todo el país. ¿Para qué regalarle datos al vivo de turno?

