El Gobierno nacional puso en marcha Los Más Buscados, un programa que va a clasificar a prófugos y evadidos según su peligrosidad. La idea es simple: poner la lupa donde más duele y mandar recursos a los casos más pesados.
La medida salió publicada este miércoles en el Boletín Oficial y quedó firmada por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. El sistema se apoyará en análisis de datos y coordinación entre fuerzas federales para ordenar la búsqueda con otra lógica.
El programa funcionará dentro del Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos, conocido como CUFRE. Ahí se armará una base de datos para mejorar la asignación de recursos y hacer más ágil el laburo de investigación.
Para decidir quién entra primero en la lista, la resolución toma en cuenta la gravedad de los delitos, las penas, la reincidencia y el nivel de organización criminal. Una mesa especial deberá fijar y actualizar esos criterios, porque el delito también se las ingenia para cambiar de traje.
La base recibirá datos del SIFCOP y del Programa Nacional de Recompensas, y también podrán sumarse registros de antecedentes, rebeldías y órdenes de captura vigentes. La norma no trae una primera nómina de buscados ni implica gasto extra para el Estado nacional.
El estreno nacional llega con Santa Fe como antecedente cercano: allí la política de recompensas ya ayudó a detener a 16 prófugos considerados de alta peligrosidad. Y encima, según los datos provinciales, se pagaron $ 92 millones a quienes aportaron información útil. ¿Ahora sí empieza la caza fina?

